El Diario Geek

El coche inteligente de Google tiene un accidente con un autobús

Oh, vaya, seguramente nadie se esperaba que el coche súper inteligente de Google se la iba a pegar algún día mientras caminaba a su rollo por las calles de nuestro planeta. No es la primera vez que el smartcar de Google la lía por la calle, pero sin lugar a dudas, este es uno de los accidentes que más eco han tenido en los últimos meses.

El coche en cuestión se trata de un un Lexus RX450h, y el caso es que se ha chocado con un autobús en la avenida El Camino Real de Mountain View -ahí está la sede de Google-.

Según apuntan los pocos supervivientes del accidente -es broma, no ha habido heridos-, el coche de la compañía tenía que pasarse al carril central tras haber intentado girar a la derecha, y asumió (al igual que el conductor que iba dentro, que es igual de listo) que el autobús que venía por detrás frenaría un poco para dejarle maniobrar.

Regla nº1 de la autoescuela: nunca pienses que el resto de conductores son listos.

El Lexus se chocó con el autobús -a poca velocidad, por suerte- y sufrió daños en el guardabarros delantero, en una rueda y en unos de sus sensores. Desde Google explican -o más bien, justifican- así el accidente:

“El 14 de febrero, nuestro vehículo estaba conduciendo de forma autónoma y se había retirado hacia la vía de la derecha para prepararse para un giro a la derecha. A continuación detecta unos sacos de arena cerca de una alcantarilla de aguas pluviales que bloquean su camino, por lo que se ve en la necesidad de parar. Después de esperar a que algunos vehículos pasasen, nuestro vehículo, todavía en el modo autónomo, empieza a girar hacia el centro del carril a unas 2 millas por hora — y colisiona con el lado de un autobús que pasaba a 15 mph. Nuestro coche había detectado que el autobús se acercaba, pero predijo que nos cedería el paso a nosotros ya que estábamos por delante de él.

Nuestro piloto de pruebas, que había estado observando el autobús en el espejo, también esperaba que el autobús redujera la velocidad o se detuviera. Y podemos imaginar que el conductor del autobús supuso que íbamos a mantenernos en el sitio. Desafortunadamente, todos estos supuestos nos llevaron al mismo punto en el carril al mismo tiempo. Este tipo de malentendidos ocurren entre conductores humanos en la carretera todos los días.

Por su parte, Google ha dicho que no nos preocupemos porque ha sido un error de ambas partes: el conductor del autobús y el software del coche. Según dicen, ya han ajustado el software para que esto no se vuelva a repetir. Aún así, parece claro que esta tecnología aún tiene mucho camino por delante y que tardará bastante tiempo en llegar a los hogares de las familias. Al menos a la mía, no monto yo a mi madre en ese coche ni harto de vino.

Si queréis leer el comunicado completo, lo podéis hacer desde aquí.

Jose García Nieto

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