El Diario Geek

Si duermes mal tu teléfono puede tener la culpa

No es ningún secreto que, cuando nos vamos a la cama, en realidad nos vamos a terminar de ver los guasaps, a leer en Twitter, a ver vídeos en Pornh… en YouTube o a cotillearle el Instagram a la chica esa que nos gusta… El caso es que, hagas lo que hagas, tienes una hermosa pantalla emitiendo luz directamente a tus ojitos, y eso no te hace ningún bien.

Seguramente os hayáis dado cuenta de que, si usáis el teléfono antes de dormir, os cuesta conciliar el sueño, y eso tiene una explicación muy sencilla y un culpable muy obvio. ¿Podemos? ¿El PP? No, esta vez no tienen la culpa ninguno de ellos, sino que la tiene la luz azul (chan, chan, chaaaaaaan…).

La luz azul hace que no puedas dormir bien

Este tampoco va a dormir bien, yo no sé a qué estáis jugando… — Imagen de Pixabay

Esa pantalla desde la que estás leyendo estas líneas -ya sea ordenador, teléfono o tablet- emite un tipo de luz azul que está haciendo varias cosas. Las que más nos perjudican a la hora de dormir son dos: 1) se está cargando tu retina porque te la deja más seca que una almendra y 2) hace que el cuerpo deje de producir melatonina.

¿Y qué es eso de la melatonina? Pues en pocas palabras, es una hormona que se encarga de regular el ciclo diurno-nocturno, es decir, se encarga de regular cuándo te duermes y cuándo te despiertas. Si dejas de producir esa hormona, tu ciclo de sueño se vuelve to’ loco, y es por eso que te cuesta dormir más y te levantas cansado.

Pero no es lo único malo que la luz azul te hace

También hay evidencias de que, alterando la melatonina, también se altera la digestión y la sensación de hambre, aumentándola por lo general, lo que en algunos casos ha llegado a provocar obesidad mórbida.

Sí, Gustavo, asústate, que tienes motivos para ello…

Por otro lado, las personas que tienen poca melatonina tienden a ser más proclives a pasar por una depresión. Normal, si levantarse un lunes es jodido, pues imaginad si no has dormido nada; eso amarga a cualquiera. Pero no solo eso, sino que además, está demostrado que hay una conexión entre el exceso de luz azul y el cáncer. De hecho, a mayor exposición a esta luz, mayor riesgo de sufrir cáncer de próstata y de pecho.

¿Y qué puedo hacer para solucionarlo?

Pues no usar el teléfono… Vale, quizá sea la solución más radical, porque hay gente que es que tiene que usarlo -por trabajo, para ver gameplays de Minecraft…-. Hay algunas aplicaciones en Google Play y en App Store que permiten reducir el nivel de luz azul aplicando un filtro naranja. No es la panacea, pero menos da una piedra.

También se recomienda que leas un libro usando luz tenue, para que la mirada descanse un poco y que, nada más levantarte, levantes la persiana y mires fuera. Eso hace que le digas al cerebro “Venga, loco, despierta que tenemos que hacer cosas”. Y por supuesto, pon el teléfono en silencio, que no hay nada que reviente más que recibir un WhatsApp a las cuatro de la mañana…

Fuente: Business Insider

Jose García Nieto

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