El Diario Geek

Sobre Facebook, privacidad y lo tontos que somos

A diferencia de otros bloggers, yo no tengo pelos en la lengua. Considero importante que la gente opine y que lea otras opiniones, porque es ahí donde reside la diversidad de la que tanto no jactamos. Hoy voy a decir algo que mucha gente se calla, y alguien tiene que decirlo: somos tontos hasta reventar con el tema de la privacidad.

No dejo de leer últimamente artículos del tipo “10 trucos para conservar tu privacidad en Facebook”, “Cómo ser invisible en Facebook” o “Facebook te espía, soluciónalo aquí”. Quitando que, como estudiante de periodismo, me dan vergüenza esos titulares clickbait o “atrapa clics”, os digo una cosa: no sirven para absolutamente nada.

Una cuenta en una red social vende tu alma al diablo

Un montón de redes sociales, y tu privacidad… ya mañana si eso — Imagen de Pixabay

Cuando te abres una cuenta en Facebook, hay un apartado que se llama “Términos y condiciones de uso” que, seguramente, no te hayas leído. Que sí, que son muchos, que no tienen dibujos y que blablaba, muy bien, allá tú. En el momento en el que aceptas esos términos, estás vendiendo toda tu información a Facebook, y de manera indirecta, a todos sus clientes.

Ahora llega lo alarmante, porque Facebook sabe con quién hablas, de qué hablas, cuándo hablas, qué fotos subes, desde dónde, con quién, dónde estás… por el simple hecho de que tú le has dado permiso para que lo sepa. No es culpa de Facebook, para nada; es culpa tuya, y mía, y de las miles de millones de personas que pasan por alto que su información personal es más valiosa de lo que creen.

No es una cuestión de privacidad, es cuestión de leer antes de hacer las cosas. Y cuando hablo de Facebook hablo de cualquier cosa que uses en tu teléfono u ordenador, ¿eh?. ¿Acaso crees que las fotos de Snapchat se borran cuando las ven tus colegas? Eso es lo que te dicen, pero si lees los términos y condiciones de uso, las fotos se quedan 90 días almacenadas en servidores -y lo hacen porque esa es la ley-. Se ve que leer no es obligatorio.

Estos somos nosotros cuando nos abrimos una cuenta en Facebook — Imagen de Giphy

Hablemos de Instagram. ¿Crees que las fotos que subes a Instagram son tuyas? Entonces eres un iluso, porque en el momento en el que subes una foto a Instagram, o Facebook, o Twitter, pierdes los derechos sobre la misma. “¡Pero eso es robar!”; No, no lo es, porque lo has permitido al no leer lo que estabas “firmando”.

¿Acaso crees que tu compañía de Internet no sabe qué páginas visitas aunque uses el modo incógnito? ¿Acaso crees que no saben que estás descargando programas piratas? ¿Acaso crees que Medium y Twitter no saben que estás leyendo esto ahora mismo? Pues claro que lo saben, porque pueden, porque tú les has dado permiso al crear tu cuenta.

No estás solo en Internet

Internet es una red global, y tú eres parte de ella — Imagen de Pixabay

Cuando te conectas a Internet, te conectas al mundo, pero el mundo también se conecta a ti, y lo hace porque así funciona Internet. Tú das, ellos dan. Tú das tu información personal, ellos te dan acceso a la plataforma. Punto y pelota. No tiene más historia.

La próxima vez, cuando quieras que algo quede en privado, en vez de mandar un WhatsApp -que por cierto, pertenece a Facebook-, habla con quien tengas que hablar en persona. Cuando subas algo a una red social, sé consciente de que eso deja de ser tuyo o de tus amigos para ser del dominio público. La próxima vez que quieras hacer algo en Internet, piénsalo dos veces, porque es más fácil prevenir que curar.

No es que Facebook sea un espía maligno que quiere nuestra sangre. Es que nosotros somos completamente estúpidos y aceptamos, como borregos, lo que nos dicen sin ni siquiera saberlo. Es el precio a pagar. O lo aceptas, o ahí tienes la puerta.

Jose García Nieto

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