El Diario Geek

Runcible, el smartphone con formato “canto rodao”

Todos sabéis qué es una piedra, ¿no? Vale, hasta ese punto bien. Las piedras suelen ser de diferentes colores y formas, pero seguro que no habías visto una con Android y cámara de fotos. Pues Runcible es eso: un teléfono inteligente en formato piedra de playa.

Mientras todos los smartphones buscan una pantalla grande donde puedas leer bien tus apuntes de matemáticas, el Runcible apuesta por un formato redondo. Aparentemente podría ser una piedra, pero no, tiene todos los componentes necesarios para ser un teléfono móvil.

Su objetivo: ser el antismartphone

¡Ay, qué tonto! Como el teléfono es una piedra se me ha colado una foto de una piedra #chiste — Imagen de Pixabay

El teléfono en cuestión vio la luz en el Mobile World Congress de Barcelona en 2015. Su creador, Aubrey Anderson, afirma que su piedra -perdón, smartphone- estaba pensada para ser tranquila y silenciosa. Según él, vivimos demasiado pegados al teléfono, y el Runcible quiere ser todo lo contrario.

Para cumplir este objetivo, el Runcible no suena, no vibra, no molesta, y por no hacer, no se conecta a Internet a través de datos móviles. Una piedra en toda regla pensada para abuelos que viven en el campo o para aquellos que quieren usar su teléfono lo menos posible -aunque para eso mejor no comprar un teléfono y ahorrar el dinero-.

En el apartado de especificaciones, cuenta con una pantalla circular de 2,5 pulgadas y resolución de 540 x 960 píxeles -ni HD locos, ni HD-. Tiene un procesador Snapdragon 410, GPU Adreno 306, 1 GB de RAM y 8 GB de memoria. Es decir, podrás instalarte el WhatsApp, pero poco más.

Tiene una única cámara de siete megapíxeles y, en su interior, corre BUniOS, un derivado de Android stock. Al principio, cuando fue presentado, usaba Firefox OS, pero ese sistema operativo tenía menos futuro que un submarino descapotable, así que la empresa tuvo que cambiarlo.

Finalmente, y para acabar de repasar el teléfono de marras, cabe decir que tiene WiFi, Bluetooth y, cómo no, brújula, que no podía faltar por si decides irte de acampada. Imagina que te pierdes en la noche; pues sacas tu smartpiedra, pones la brújula y quedas de lujo delante de tus colegas.

¿Y cuánto vale el cacharro este?

Este es el modelo de madera, que más que una piedra parece un cenicero — Imagen de la web de Monohm Inc

Pues el precio base está en los 400 euritos, ni más ni menos. Este modelo viene recubierto de unos plásticos reciclados. Por otra parte, el modelo de lujo vale 500 euros, pero viene recubierto de madera. Ojo, ahí es nada, que 500 euros se dicen muy rápido.

¿Y cómo vale tanto este trozo de chatarra? Según el bueno de Anderson, es porque están pensados para durar mucho tiempo. Entendiendo mucho tiempo por hasta que te canses, lo revientes contra una pared y te compres un teléfono de verdad.

Jose García Nieto

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